Catedral de Bs. As.

Con el nombramiento del Pbro. José Dabusti -fundador del Coro- como Vicario de la Catedral Metropolitana, los ensayos se trasladaron a ese templo a partir del año 1994 y hasta el mes de Agosto de 2002.

Desde el principio el Coro se sintió a gusto en la Catedral. Allí se abrieron las puertas a nuevas posibilidades de presentarse para cantar en lugares de mayor importancia.

En el plano musical, fue tiempo de decirle adiós al maestro Fernández Arroyo y de iniciar un nuevo vínculo musical. Esta vez con otro importante organista, titular del órgano de la Catedral: el maestro Enrique Rimoldi que también comenzó a desempeñarse como preparador musical, junto a José Luis Bella Quintana.

El maestro Rimoldi siguió adelante con la tarea que había iniciado su antecesor intentando transmitirle sus conocimientos de la música litúrgica a este grupo de jóvenes entusiastas.

La paciencia del Maestro Rimoldi dio sus frutos y el coro comenzó a ganar un lugar destacado en el ambiente de la música coral porteña. Durante este período, el Coro cantó en la Casa Rosada ante el Presidente de la Nación, durante la Semana Santa en la Catedral Metropolitana, en los conciertos de Corpus Christi, espectáculos de imágenes y sonido organizados en la Catedral en ocasión de la Navidad y de la Festividad de Santa Cecilia, patrona de la Música y en diversos conciertos y encuentros corales.

En el año 2001 se incorpora como director el Maestro Santiago Pusso. Esta joven batuta supo complementar su labor de conducir al coro trabajando en equipo con la ya mencionada Haydée Dabusti.

Su trabajo le otorgó al Coro una mayor afinación y un mejor equilibrio entre las cuerdas.

Ese mismo año, el Coro sumó entre sus integrantes al organista titular de la Parroquia Santa Cruz. El joven Ezequiel Fautario que era en aquél momento alumno de órgano del Maestro Enrique Rimoldi.

Luego de tantos años junto al organista de la Catedral, también llegó el momento de un nuevo cambio y el joven Fautario ocupó el puesto de organista del Regina Coeli aportando su entusiasmo.

Fue a partir del 2001 que comenzaron a llevarse a cabo en la Catedral los espectáculos de imagen y sonido de los que participó el Regina Coeli con gran aceptación del público. Se trataba de una novedosa expresión visual y musical que tenía como finalidad acercar el Evangelio a la gente, pero a través de una forma artística diferente.

En 2004 el Regina Coeli es nombrado como Coro de la Catedral Metropolitana de Buenos Aires.